
Querida Sirena de la Fuente de Punyaro:
Hace unos días escuché conversar a unos turistas junto a la orilla.
Uno preguntó:
—¿Aquí es donde sale la sirena?
El otro respondió:
—No. Aquí es donde salen buenas fotos.
Y siguieron caminando.
Confieso que aquella respuesta me dejó pensando.
Llevo siglos viviendo en el Lago San Pablo.
He visto tormentas, sequías, pescadores, viajeros y enamorados.
Ahora resulta que compito con las cámaras de los teléfonos.
Los tiempos cambian.
Antes la gente llegaba preguntando por las historias.
Hoy pregunta dónde se ve mejor el Imbabura o desde qué lado sale más bonito el sol.
La laguna, sin embargo, sigue siendo la misma.
El Imbabura continúa reflejándose en el agua.
Las totoras siguen conversando con el viento.
Y yo continúo cantando.
La semana pasada llegó una abuela con su nieto.
El niño señaló la laguna.
—¿Es verdad que aquí vive una sirena?
La mujer sonrió.
—Eso cuentan desde hace mucho tiempo.
El pequeño no hizo más preguntas.
Se quedó mirando el agua.
No buscó el celular.
No pidió una fotografía.
Solo esperó.
Y pensé que una espera así merecía una recompensa.
Asomé apenas la cabeza entre las totoras.
Solo un instante.
No sé si alcanzó a verme.
Pero cuando se alejaba, lo escuché decir:
—Abuelita… sí estaba.
La mujer sonrió.
No intentó convencerlo de lo contrario.
Entonces comprendí que las leyendas todavía encuentran un lugar donde quedarse.
No en las pantallas.
Sino en quienes todavía saben mirar sin prisa.
Por eso quise escribirte.
Imagino que en Punyaro las cosas también habrán cambiado.
Tal vez ahora la gente se acerque más para grabar videos que para escuchar el agua.
Pero no dejes de aparecer.
Nunca sabemos cuándo llegará otro niño dispuesto a creer.
Y mientras eso ocurra, valdrá la pena seguir cuidando nuestras aguas.
Con el afecto de siempre,
La Sirena del Lago San Pablo
P.D. Si alguna vez vienes por el lago, avísame. Hace tiempo que quiero saber cómo haces para salir en una fuente tan pequeña… sin mojar a los turistas.
Dorys Rueda, Cuentos: Entre Leyendas y Sonrisas, 2026.
