El Ecuador siempre encuentra la manera de revelarnos el país que somos.
Hay alegrías que duran un instante.
Hay alegrías que permanecen mucho después de que termina la celebración.
Celebramos dos goles.
Celebramos una clasificación.
Celebramos que un país pequeño volviera a escribir una página grande.
Pero, mientras observaba las imágenes, entonces comprendí que la emoción iba mucho más allá del fútbol.
Vi a miles y miles de ecuatorianos cantar el Himno Nacional con la mano en el pecho.
Vi un estadio entero cantar un pasillo de Julio Jaramillo, como si por unos minutos la música hubiera logrado abrazar a todo un país.
Entonces comprendí que un país también puede reconocerse en una canción.
En mi casa ocurrió algo parecido.
Todos dejamos de hacer lo que estábamos haciendo.
Nos reunimos frente al televisor.
Cada jugada parecía detener el tiempo.
Cada minuto se vivía con una mezcla de esperanza y nervios que solo entiende quien siente que un triunfo también puede pertenecerle.
Cuando el partido terminó, las cámaras recorrieron el estadio.
Vi lágrimas en los rostros de muchos ecuatorianos.
Yo también lloré.
No de tristeza.
Sino de esa alegría que aparece cuando un país entero late al mismo ritmo.
Salimos a la calle.
Entonces comprendí que la emoción no se había quedado en aquel estadio de Estados Unidos.
Estaba en las banderas.
Estaba en las cornetas.
Estaba en el claxon de los autos.
Estaba en los abrazos entre vecinos.
Estaba en las sonrisas de personas que nunca nos habíamos visto y que, por un instante, dejaron de sentirse extrañas.
Pensé que pocas veces un país logra mirarse a sí mismo con tanto cariño.
Por unas horas dejamos de preguntarnos qué nos diferencia.
Bastó una camiseta.
Bastó un himno.
Bastó un pasillo de Julio Jaramillo.
Bastó una noche para recordar quiénes somos.
Mañana volverán las preocupaciones.
Volverán los desacuerdos.
Volverá la rutina.
Pero también quedará el recuerdo de esta noche.
Porque, de vez en cuando, la vida nos concede el privilegio de volver a descubrir el país que llevamos dentro.
El Ecuador siempre encuentra la manera de revelarnos el país que somos.
error: Content is protected !!