
Nunca llego primero.
Prefiero esperar.
Dar un pequeño respiro.
Y luego seguir.
Hay quienes pasan
sin verme.
Pero cuando me ausento,
me buscan.
Y llego.
En un instante.
Y aunque nadie me llame,
quiero que recuerden mi nombre.
Soy una coma.
Punto.
Dorys Rueda, Reflexiones, Volumen III, obra inédita.
