
Siempre entro
cuando los demás
ya se han ido.
Encuentro
las voces
apagadas.
Las cartas,
cerradas.
Los abrazos,
lejos.
Nunca llego
para los comienzos.
Solo conozco
las últimas palabras.
Todos creen
que fui yo
quien terminó
la historia.
Nadie sabe
que siempre
llego tarde.
Ocupo
mi lugar.
Al final
de la frase.
Dorys Rueda, Cuentos en voz baja, Volumen 2, obra inédita.
