
Me confesé
ante el mar
y sus sirenas.
Ellas callaron:
Mis pecados
eran
los suyos.
PAULINA HERRERA
Quito, 1954

Poeta, lectora y sembradora de mundos.
Se define a sí misma como una soñadora que escribe para despertar realidades. Con una fe inquebrantable en los derechos humanos, ha convertido su pluma en una herramienta de luz, convencida de que la poesía tiene el poder sagrado de iluminar los rincones más oscuros de la existencia.
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Confesión Marina
