Inspirado en hechos reales ocurridos durante el paro de octubre de 2025, en Ecuador

 

 

 

La niebla estaba ahí antes de todo.
No como clima, sino como aviso.

La mujer enfermó y el mundo se volvió estrecho.
Las salidas se cerraron una a una,
como si alguien hubiera decidido probar la paciencia del cuerpo.

No se podía avanzar.
El suelo no ofrecía paso.
Entonces una voz llamó a otra voz.
Y esa voz a otra más.
La ayuda empezó a existir antes de llegar.

Alguien pensó en el cielo.

El ruido bajó primero,
luego la forma.
El aire se abrió con cuidado,
como si supiera que no venía a imponer nada.

La sacaron en una camilla.
El cuerpo cubierto por una cobija floreada:
flores quietas,
flores que no preguntan.
No se veía el rostro.
Tal vez no hacía falta.

Lo que no podía moverse por tierra
aprendió a elevarse.

Desde abajo, las manos quedaron suspendidas.
No hubo palabras.
El alivio no siempre sabe hablar.

El vuelo se internó en la niebla.
No cayó.
No desapareció.
Se volvió tránsito.

Después, todo siguió igual.
Y no.

Porque algo había cruzado el blanco.
Algo había sido llevado
cuando quedarse ya no era posible.

 

Dorys Rueda, Cuentos en voz baja, 2026

 

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  • homeLa autora Dorys Rueda, 13 de Febrero del 2013.
  • mailelmundodelareflexion@gmail.com
  • mapOtavalo, Ecuador, 1961.

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