
Camina libre,
con una calma absoluta.
No mira los semáforos.
Se aferra a nada
cuando una presencia extraña se aproxima.
Avanza cuando otros retroceden.
Sonríe donde todos lloran.
La gente lo mira horrorizada,
porque solo el miedo nos mantiene humanos.
Dorys Rueda, Cuentos en voz baja, Volumen 2.
