Dorys Rueda
Un refrán puede ser abordado desde diferentes enfoques, lo que permite desvelar varias dimensiones de su significado. Es posible analizar su estructura lingüística, observando su estilo, brevedad y la disposición de las palabras para comunicar un mensaje claro y conciso. También se puede explorar su contexto cultural, indagando cómo refleja los valores, creencias y tradiciones de la sociedad de la que proviene. Además, es interesante examinar su importancia histórica, comprendiendo cómo ha cambiado con el tiempo y cómo se utiliza actualmente. Igualmente, se puede valorar su pertinencia en el contexto actual y, finalmente, su efecto emocional, dado que muchos refranes despiertan emociones específicas en quienes los oyen, ya sea de consuelo, advertencia, sabiduría o humor.
De estos aspectos, nos enfocaremos en los dos últimos: la relevancia en la actualidad y el impacto emocional.
Relevancia contemporánea: Analizar un refrán desde esta perspectiva nos permite redescubrir la profundidad de las enseñanzas populares, que, aunque han sido transmitidas de generación en generación, siguen siendo sorprendentemente pertinentes ante los desafíos y realidades actuales. Los refranes, con su simplicidad y sabiduría, no solo condensan la experiencia colectiva, sino que también reflejan valores universales que, al adaptarse a los cambios sociales y culturales, continúan moldeando nuestro pensamiento y comportamiento. Al explorar su vigencia, podemos percatar cómo, a pesar del paso del tiempo, sus enseñanzas siguen orientando nuestras decisiones, interacciones y nuestra comprensión del mundo.
Tomemos como ejemplo el refrán "Obras son amores y no buenas razones". Este dicho adquiere una relevancia particular en la sociedad contemporánea, donde las palabras, frecuentemente, pierden peso frente a la acción. En un contexto marcado por la velocidad de la comunicación y la constante proliferación de promesas vacías, el refrán subraya la importancia de las acciones concretas frente a los discursos huecos. La inmediatez con la que se lanzan ideas y proyectos, a menudo sin ser respaldados por hechos tangibles, convierte este refrán en un recordatorio esencial: lo que realmente importa son las acciones que se llevan a cabo, no lo que se promete verbalmente. En un mundo saturado de palabras y opiniones, este refrán destaca la necesidad de pasar de la retórica a los resultados, resaltando que son las obras las que realmente dan forma a la confianza y la credibilidad.
En un mundo donde las promesas políticas, laborales y personales se multiplican sin llegar a concretarse, este refrán resalta la necesidad de transformar las palabras en hechos. En el ámbito político, por ejemplo, los líderes son frecuentemente cuestionados por sus discursos llenos de buenas intenciones, pero cuando estos no se traducen en resultados tangibles, su credibilidad se desvanece. Así, "Obras son amores y no buenas razones" se convierte en un recordatorio claro de que lo único que perdura son los actos, no las promesas vacías.
Asimismo, en las relaciones interpersonales, este refrán resuena como un llamado a la autenticidad y al compromiso genuino. En una era donde las palabras pueden ser fácilmente malinterpretadas o manipuladas, nos invita a respaldar nuestras intenciones con acciones concretas y sinceras, dejando atrás las declaraciones vacías que, aunque bien intencionadas, carecen de la solidez necesaria para cimentar vínculos duraderos.
El impacto emocional: Generalmente, provoca una reflexión profunda sobre la disparidad entre lo que se dice y lo que realmente se hace. Puede generar frustración en aquellos que han sido defraudados por promesas incumplidas o palabras sin fundamento, pero también ofrece claridad y dirección a quienes buscan coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. En última instancia, este refrán subraya la importancia de la autenticidad y la transparencia en un mundo saturado de discursos, destacando que son las acciones las que verdaderamente construyen credibilidad, confianza y relaciones genuinas.
Tomado del libro de Dorys Rueda, La riqueza del lenguaje popular, 2025