EL VERDADERO VIRUS: “LA CODICIA HUMANA”

Por: Margarita Guevara Cueva

 

La pandemia nos hizo entender que los seres humanos no somos ni más ni menos que eso, seres humanos.

El coronavirus nos alertó y nos hizo más conscientes y racionales con el planeta, con nuestros semejantes, con los animales y, en general, con todos los seres vivos; un despertar para dejar de ser mezquinos, egoístas, prepotentes y creernos dominantes del mundo

Tanto en noticieros, como en redes sociales, fuimos y somos testigos de cuán miserables y codiciosos pueden llegar a ser los seres humanos.  Abarrotarse en los centros comerciales, mercados y supermercados de exclusividades, como si se viviera el último día de la existencia, sin que les importe la gente que en esos momentos no puede acceder a una mínima cantidad de aquello.

La codicia lo conocemos como el deseo vehemente de poseer muchas cosas, especialmente riquezas o bienes y esta es la propuesta en el presente “arte objeto” de mi autoría , donde represento la codicia y la ambición con perlas y metal (oro) sobre un zapato (botín) de gamuza, el mismo que está decorado con cinta de seda y pintado con acrílico. En la parte posterior, el taco de madera representa la figura de un niño desvalido, desnutrido, con un rostro de desesperación y angustia por la falta de protección, alimento y educación, rodeado de “casas”, símbolo de pobreza y precariedad.

¿Cuándo entenderemos que el verdadero virus es la codicia humana? Cuando hayamos comprendido que caminar a ciegas, sin una educación ética, moral, compasiva y solidaria, nos llevará al abismo y nuestra existencia como humanos se extinguirá.

Como artista, considero que el arte es la vía que nos convertirá en ciudadanos del mundo, en cosmopolitas, sensibles, pero al mismo tiempo, frágiles y mortales.

 

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  • homeLa autora Dorys Rueda, 13 de Febrero del 2013.
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