Perseguido por tres libélulas gigantes, el cíclope alcanzó el centro del laberinto, donde había una clepsidra. Tan sediento estaba que sumergió irreflexivamente su cabeza en las aguas de aquel reloj milenario. Y bebió sin mesura ni placer. Al apurar la última gota, el tiempo se detuvo para siempre.

 

 

 Javier Puche
Escritor y músico español.

Visitas

005856049
Today
Yesterday
This Week
Last Week
This Month
Last Month
All days
254
3119
33014
5775327
33014
163629
5856049

Your IP: 181.199.54.63
2026-03-08 01:49

Contáctanos

  • homeLa autora Dorys Rueda, 13 de Febrero del 2013.
  • mailelmundodelareflexion@gmail.com
  • mapOtavalo, Ecuador, 1961.

Siguenos en