Dorys Rueda
Leer también es jugar
En los trabaletras, la lectura deja de ser solo comprensión y se convierte en movimiento: la lengua se enreda, el oído se afina y la atención despierta.
Estos juegos de palabras invitan a leer despacio, a equivocarse sin miedo y a volver a intentar. Así, poco a poco, el lenguaje se vuelve cercano, sonoro y vivo.
Este trabaletras, inspirado en la leyenda del Cuichi, recoge ecos de la tradición andina y los transforma en ritmo, imagen y juego.
El trabaletras no busca la perfección, sino el encuentro con la palabra: decirla, sentirla y disfrutarla.

Siete burros en fila, siete cerdos trotando,
por los cerros el Cuichi va saltando y saltando.
Si vistes poncho rojo con franjas, el Cuichi te mira y no se cansa.
Y la ropa en el cordel separa.
¡Corre, corre que te alcanza, corre, corre que te llagas,
que el curandero con su rastro el mal del Cuichi despacha!
