Dorys Rueda
Todos los lunes acudo a “Radio Armonía”, en la ciudad de Otavalo, como invitada de Romel Rojas, conductor del programa «Café en Armonía». En este espacio leemos y comentamos sobre las anécdotas que he recopilado y publicado sobre mi ciudad.
Un lunes del mes de mayo de 2024, estábamos al aire cuando de pronto escuché un extraño sonido que comenzó a resonar a mis espaldas, venía de la calle. En pocos segundos, el sonido se intensificó y fue imposible ignorarlo. En ese instante, Romel terminaba de leer la anécdota de Soraya Andrade, titulada: “Atrapados sin salida”. Al escuchar el ruido, levantó una ceja y con total tranquilidad me dijo: «Es un cortocircuito en el poste de luz que está junto a la radio. No pasa nada”. Terminó de decir estas palabras y la luz se apagó. El silencio que siguió me dio pánico. El programa se terminó en ese momento.
El siguiente lunes, llegué con anticipación a la emisora. Romel, al verme, sonrió y señalando el poste de luz dijo: «Espero que no tengamos juegos pirotécnicos esta vez». Ni bien terminó de decirlo, los chispazos comenzaron a danzar en el poste. La luz se apagó de nuevo, sumiéndonos en total oscuridad. Allí estábamos Romel y yo, sin creer lo que ocurría en el exterior. Esta vez, no hubo programa ni audiencia.
No sé cuál fue el problema, si fue en las redes eléctricas o en el transformador del poste. Lo cierto es que salí rumbo a la capital pensando que quizá el próximo lunes debería llegar a la emisora con una linterna y un extintor, por si acaso.

