Por: Dorys Rueda

EL TÍTULO

Analizar el título de la obra literaria, por un lado, es describir la información evidente que transmite y que  captamos sin ningún problema.  Por otro lado,  es ir más allá de lo meramente descriptivo, descubrir la información implícita que está tras lo evidente y su relación con  el significado general del texto.

Una vez leída la obra es  importante que nos hagamos ciertas preguntas:

¿El título es largo o es corto?
¿El título es de fácil retención?
¿El título por sí solo impacta al lector?
¿El título tiene alguna relación con el contenido?
¿El título se relaciona con el inicio, el desarrollo o el final?
¿El titulo hace alusión a un ambiente mágico o a un ambiente real?
¿El título recoge palabra o palabras que se repiten a lo largo de la narración?
¿El título lleva el nombre de algún personaje?
¿El título señala un valor universal?
¿El título menciona el espacio donde se llevan a cabo los acontecimientos?

Por tanto, el título de una obra o de un fragmento de ésta puede ser analizado, desde ópticas distintas:

 

Por su extensión: corto/extenso.
 
Por cómo se muestra: simple/complejo, sugestivo/simbólico
 
Por las sensaciones que provoca en el lector: atracción/rechazo, curiosidad, intriga.
 
Por las relaciones que tiene con un elemento de la obra: historia, personajes, autor.
 
 

LA ESTRUCTURA

 

El contenido de la obra tiene relación con la composición del texto.

En las obras de teatro, fijémonos en su estructura externa: cómo están distribuidos los actos y las escenas.

También, observemos su estructura interna: la introducción, el nudo y el desenlace.

Conviene preguntarnos:

 

¿De dónde a  dónde va la introducción, el nudo y el desenlace?

¿De qué se habla en cada parte y qué personajes intervienen?

¿Cómo se relacionan estas partes?

 

 

 

EL ESPACIO

Gira en torno a las asociaciones que se establecen, en torno al lugar donde se desarrolla la historia; a la visión que tengan los personajes sobre ese espacio.

Conviene siempre preguntarnos:

 

¿Se menciona algún espacio? ¿Quién lo hace?
 
¿Se presenta el mismo espacio en las distintas escenas?
 
¿Qué sentimientos provocan?
¿Libertad? ¿felicidad? ¿limitación? ¿ahogamiento?

 

 

EL TIEMPO

 

Viene establecido, a veces, en las acotaciones iniciales de cada obra o escena. También es frecuente que venga dado por el diálogo de los personajes.

    1. Tiempo de  la representación: Lo que dura la obra teatral (dos o tres horas, habitualmente)
    2. Tiempo de la acción: Una acción determinada  puede durar lo mismo que la representación,
    3. Tiempo aludido o  Tiempo de la historia: Los personajes hacen referencia al tiempo que transcurre.

Puede haber alteraciones en el orden cronológico de la historia. A éstas, se las denomina  como “anacronías”. Las anacronías pueden ser:

    1. De “retrospección” (retrocesos, evocación del pasado) y
    2. De “anticipación” (se adelantan algunos hechos).

Es importante que toda afirmación que se vierta sobre el texto,  esté fundamentada por ejemplos concretos de la obra u  obras (en caso de comparación). Las referencias deben ser detalladas y escogidas para que validen los juicios. Muchas veces, los estudiantes incluyen en el comentario ejemplos poco pertinentes, de manera incorrecta que más bien obstaculizan las ideas, antes que validarlas.

 
 
 
 

 

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  • homeLa autora Dorys Rueda, 13 de Febrero del 2013.
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