Por: Dorys Rueda

 

 

La obra está compuesta por  un prólogo y dos partes, que  suman  21 actos. 

Calisto, en el intento de atrapar un halcón, entra al huerto de Melibea y se encuentra con la joven. Le envuelve una profunda pasión, que le lleva a declararle su amor, pero es rechazado.  

Se dirige a su casa y le cuenta lo sucedido a su sirviente Sempronio. Éste le propone consultar a la vieja Celestina, una intermediaria muy conocida, que con malas artes, hacía que  las jóvenes aceptaran los requerimientos de sus enamorados.     Pármeno, el otro criado de Calisto, se opone a esta intervención, pero no es escuchado por su amo, quien envía a Sempronio, a buscar a Celestina.

Cuando Celestina acude donde Calisto. Se da un acuerdo: ella entregará a la joven y  éste la recompensará por el trabajo hecho.

Celestina hace un conjuro, invoca al diablo y parte a la casa de Melibea. Con sus ardides y mañas logra que Melibea le entregue un cordón que ella  había tocado, para un supuesto dolor de muelas de Calisto.

Pármeno termina de lado de la vieja, cuando Celestina la une con su criada Areúsa, prima de Elicia, otra de sus sirvientas,  que tenía amores con Sempronio.

La alcahueta vuelve a la casa de Melibea y ésta le confiesa su amor por Calisto. La vieja la convence de recibir la primera visita del joven. Después, se encamina  a  casa de Calisto para contarle lo sucedido. El joven, como parte de pago, le entrega una cadena de oro.

A medianoche, Calisto,  junto a Sempronio y a Pármeno,  acude a casa de Melibea. Lucrecia, criada de la joven,  hace que su ama salga para que hable con Calisto, tras las rejas. Quedan en verse al día siguiente, a la misma hora. La joven le dice  que deberá saltar las paredes del jardín.

Sempronio y Pármeno se encaminan a casa de Celestina para exigirle parte de la recompensa. Como la alcahueta se niega, terminan dando muerte a la vieja. En la huida, ambos sirvientes son apresados y enjuiciados, en la plaza pública.

Calisto acude, a la medianoche a la casa de Melibea, acompañado de sus nuevos criados, Sosia y Tristán. Trepa la escalera y salta al huerto de Melibea, mientras los criados hacen guardia. Al amanecer,  abandona los aposentos de la joven, que lamenta su partida.

Las criadas de Celestina buscan vengarse de Calisto y Melibea, por  la muerte de Sempronio y Pármeno. Areúsa pide ayuda a un rufián llamado Centurio,  para que elimine a Calisto.  Mientras que Elicia, con halagos, consigue que  Sosia le revele que su amo, a la medianoche, acudirá a casa de Melibea. Centurio envía a sus hombres, no para matar a Calisto, sino para asustarlo.

Mientras Calisto está en los aposentos de Melibea, llegan los hombres de Centurio y  se encuentran con Sosia y Tristán. Se arma el alboroto y Calisto, al escuchar ruido, abandona la recamara de Melibea. Al bajar del muro,  cae al vacío y muere. La joven no soporta la tragedia, pide ser llevada a lo alto de la casa, desde donde se quita la vida, lanzándose al vacío. Pleberio le cuenta a su esposa Alisa  lo ocurrido. La obra se cierra con el  lamento del padre.

 

 
 
 

 

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  • homeLa autora Dorys Rueda, 13 de Febrero del 2013.
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